Panel II · Luna llena · Víspera de Amor y Amistad

La cena de la luna llena

Una mesa larga, flores que alguien cortó esa misma mañana, y un violín que no deja de sonar — porque hay cosas que solo se dicen mientras suena la música.

18.09Viernes
9:00 – 10:30De la noche
Por parejasMenú incluido
Desde $1.500.000Por persona
BogotáEl lugar se susurra
Reservar la mesa

La velada

9:00

Las flores

Llegan las parejas. En cada mesa, un jardín pequeño. El violín ya está sonando — no se detendrá en toda la noche.

9:20

La voz

Una voz de jazz bogotana — de esas que ya conoces sin saber de dónde — canta como se cantaba en los años cuarenta: cerca.

10:15

El brindis

La causa de la noche, dicha en voz alta. Un brindis por el amor que reconstruye. Y luego, el jardín completo.

Jazz en vivo

Voz y estándares de los 40s y 50s, a la luz de las velas.

Violín continuo

Un hilo de música que no se corta de la primera copa a la última.

Flores de verdad

Cortadas esa mañana. Cada mesa, un pedazo del jardín.

Era la víspera de Amor y Amistad y las parejas de Bogotá aún no sabían que esa noche cenarían dentro de un cuadro. Después dirían que el violín nunca dejó de sonar, que las flores olían a madrugada, y que la voz que cantó esa noche la habían escuchado antes — quizás en un sueño, quizás en un vinilo de la abuela.

Son pocas mesas, por diseño: una cena no es un concierto, es una conversación con banda sonora. Cada pareja recibe el lugar exacto un día antes, como se entregan los secretos.

La causa

El amor que reconstruye

Lo recaudado en la cena abandera la respuesta a desastres en Colombia: la donación va directo al canal oficial de la fundación de la noche, con informe público después. Amar también es reconstruir.